Ecuador Watchlist 2026

Ecuador remains on the CIVICUS Monitor Watchlist as the government extends and expands its emergency powers

  • Emergency security powers introduced in 2024 continue to expand, raising concerns about impunity and military overreach
  • Human rights and environmental activists and journalists face escalating violence, intimidation and criminalisation
  • Civil society groups face growing restrictions and financial controls

29 July 2026 - Ecuador remains on the CIVICUS Monitor Watchlist as the government expands its emergency powers in response to organised crime, fuelling a broader crackdown on civic freedoms and exposing activists, journalists, and civil society organisations to escalating violence, criminalisation and intimidation.

The CIVICUS Monitor currently rates Ecuador as “Obstructed”, indicating serious challenges to the freedoms of expression, peaceful assembly, and association in the country. Alongside Ecuador, the latest Watchlist also includes Bahrain, Burkina Faso, Georgia and India.

A key driver of the deteriorating conditions has been the government’s broad use of emergency powers. More than two years after President Daniel Noboa declared a state of emergency and an “internal armed conflict” against organised crime, these exceptional measures continue to be renewed and expanded, granting the military sweeping powers, including to suppress protests. Yet criminal violence remains high, while vaguely drafted provisions risk shielding security personnel implicated in human rights violations through immunity, pardons and sentence reductions.

In addition, a new security policy adopted in July introduced a broad and vaguely defined concept of “violent extremism.” The measure could be used to target indigenous organisations, trade unions, student movements and critics of the government — the very groups that have faced an increased number of attacks since the emergency powers were first introduced.

“Exceptional powers were presented as temporary. More than two years later, they have become embedded in the way Ecuador is governed,” said Ana María Palacios Briceño, Americas researcher for the CIVICUS Monitor. “Governments have an obligation to protect people from violence, but they cannot do so by dismantling the freedoms that allow people to speak out.”

Environmental and human rights defenders continue to be killed with alarming impunity. In February 2026, environmental defender Manuel Cabrera was killed, reportedly in connection with his opposition to mining projects. Just four months later, anti-corruption and environmental activist Monika Silva was also murdered. These cases follow an already deadly 2025, when at least seven activists were killed in Ecuador. In most cases, justice remains elusive.

Civil society organisations are also facing growing financial pressure. In June 2026, the Union of Peasant and Indigenous Organisations of Cotacachi (UNORCAC) reported that its bank accounts had been frozen without prior notice and on the basis of confidential intelligence information that could not be challenged. The case is part of a broader pattern that has seen Indigenous, environmental and human rights organisations subjected to account freezes and anti-money laundering investigations under powers introduced by the 2025 Social Transparency Law.

“Freezing the accounts of Indigenous and human rights organisations has a chilling effect far beyond the organisations themselves,” said Palacios Briceño. “Without access to funding, communities lose critical support and authorities can weaken dissent without ever having to formally ban it.”

Journalists continue to operate in a dangerous and hostile environment as well. Following the six killings of journalists recorded in 2025, attacks and acts of intimidation against the media have remained widespread. In June 2026, investigative journalist Hernán Higuera of Ecuavisa announced he would stop reporting on the Progen procurement scandal, one of Ecuador’s largest corruption cases, after his wife was dismissed from a public-sector position and his son lost his medical residency at a public hospital, which he linked to reprisals for his reporting.

NOTES TO THE EDITOR

On Ecuador’s civic space rating of Obstructed:

This rating is typically given to countries where civic space is heavily contested by power holders, who impose a combination of legal and practical constraints on the full enjoyment of fundamental rights (see full description of ratings). See Frequently Asked Questions about the Watchlist here.

There are a total of 39 countries in the world with this rating (see all).

About the CIVICUS Monitor:

The new watchlist is released by the CIVICUS Monitor, an online platform that tracks the latest developments to civic freedoms, including the freedoms of expression, association and peaceful assembly, across 198 countries and territories.


Ecuador sigue en la lista de vigilancia del CIVICUS Monitor en un contexto de ampliación y prórroga de los poderes excepcionales del Gobierno

  • Más de dos años después de su adopción, las medidas extraordinarias de seguridad continúan expandiéndose, lo que suscita preocupación por la impunidad y la expansión excesiva del papel de las fuerzas armadas.
  • Activistas de derechos humanos y ambientales, así como periodistas, siguen enfrentándose a un aumento de la violencia, la intimidación y la criminalización.
  • Las organizaciones de la sociedad civil afrontan restricciones y controles financieros cada vez mayores.

29 de julio de 2026 – Ecuador sigue en la lista de vigilancia del CIVICUS Monitor debido a la ampliación de los poderes excepcionales por parte del Gobierno en respuesta al crimen organizado, alimentando una represión más amplia contra las libertades cívicas y exponiendo a activistas, periodistas y organizaciones de la sociedad civil a niveles cada vez mayores de violencia, criminalización e intimidación.

El CIVICUS Monitor clasifica actualmente a Ecuador en la categoría «obstruido», lo que refleja graves obstáculos para el ejercicio de las libertades de expresión, de reunión pacífica y de asociación en el país. Junto con Ecuador, la última lista de vigilancia también incluye a Baréin, Burkina Faso, Georgia e India.

Uno de los principales factores detrás de este deterioro ha sido el uso cada vez más amplio de los poderes de excepción. Más de dos años después de que el presidente Daniel Noboa declarara el estado de excepción y un «conflicto armado interno» contra el crimen organizado, estas medidas excepcionales siguen renovándose y ampliándose, otorgando a las fuerzas armadas amplias facultades, incluida la posibilidad de intervenir frente a protestas sociales. Sin embargo, la violencia criminal sigue siendo elevada, y disposiciones redactadas de forma ambigua podrían permitir que fuerzas de seguridad implicadas en violaciones de derechos humanos eludan la rendición de cuentas a través de mecanismos de inmunidad, indultos y reducción de penas.

Además, una nueva política de seguridad adoptada en julio introdujo un concepto amplio y vagamente definido de «extremismo violento». Este marco amplía el margen de discrecionalidad de las autoridades y podría utilizarse para justificar la vigilancia, la estigmatización o la criminalización de organizaciones indígenas, sindicatos, movimientos estudiantiles y personas críticas del Gobierno, precisamente los grupos que han sufrido un incremento de los ataques desde la introducción de los poderes de excepción.

«Los poderes excepcionales se presentaron como medidas temporales. Más de dos años después, se han convertido en un rasgo permanente de la forma en que se gobierna Ecuador», señaló Ana María Palacios Briceño, investigadora para las Américas del CIVICUS Monitor. «Los Estados tienen la obligación de proteger a la población frente a la violencia, pero no pueden hacerlo desmantelando las libertades que permiten a las personas alzar la voz, denunciar abusos y exigir responsabilidades».

Las personas defensoras del ambiente y de los derechos humanos siguen siendo asesinadas en un contexto de alarmante impunidad. En febrero de 2026, el defensor del ambiente Manuel Cabrera fue asesinado, presuntamente en relación con su oposición a proyectos mineros. Apenas cuatro meses después, la activista anticorrupción y ambiental Monika Silva también fue asesinada. Estos casos se suman a un 2025 ya de por sí letal, en el que al menos siete personas defensoras fueron asesinadas en Ecuador. En la mayoría de los casos, la justicia sigue siendo esquiva.

Las organizaciones de la sociedad civil también se enfrentan a una creciente presión financiera. En junio de 2026, la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi (UNORCAC) informó que sus cuentas bancarias habían sido congeladas sin previo aviso y basándose en información de inteligencia confidencial que no podía ser impugnada. Este caso forma parte de un patrón más amplio en el que organizaciones indígenas, ambientales y de derechos humanos han sido objeto de congelación de cuentas e investigaciones en materia de lavado de activos al amparo de las facultades introducidas por la Ley de Transparencia Social de 2025.

«El congelamiento de las cuentas de organizaciones indígenas y de derechos humanos tiene un efecto disuasorio que va mucho más allá de las propias organizaciones», señaló Palacios Briceño. «Sin acceso a financiación, las comunidades pierden un apoyo fundamental y las autoridades pueden debilitar las voces críticas sin tener que prohibirlas formalmente».

Las y los periodistas también siguen ejerciendo su labor en un entorno peligroso y hostil. Tras los seis asesinatos de periodistas registrados en 2025, los ataques y actos de intimidación contra los medios de comunicación han seguido siendo generalizados. En junio de 2026, el periodista de investigación Hernán Higuera, de Ecuavisa, anunció que dejaría de informar sobre el escándalo de contratación pública relacionado con Progen, uno de los mayores casos de corrupción de Ecuador, después de que su esposa fuera despedida de un puesto en el sector público y su hijo perdiera su residencia médica en un hospital público, hechos que vinculó con represalias por su labor periodística.

NOTAS PARA EDICIÓN

Sobre la clasificación de Ecuador como «obstruido» en el CIVICUS Monitor:

Esta clasificación suele asignarse a países en los que el espacio cívico es objeto de una fuerte disputa por parte de quienes detentan el poder, imponiendo una combinación de restricciones legales y prácticas al pleno ejercicio de los derechos fundamentales (véase la descripción completa de las clasificaciones). Consulte aquí las preguntas frecuentes sobre la lista de vigilancia.

En total, 39 países del mundo cuentan con esta clasificación (véase la lista completa).

Sobre el CIVICUS Monitor:

La nueva lista de vigilancia es publicada por el CIVICUS Monitor, una plataforma en línea que hace un seguimiento de los acontecimientos más recientes relacionados con las libertades cívicas, incluidas las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica, en 198 países y territorios.