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El 24 de febrero de 2020 fue asesinado Jerhy Rivera, líder de la comunidad indígena Brörán de Térraba, provincia de Puntarenas. Rivera lideró el proceso de recuperación de tierras pertenecientes a los territorios indígenas de la región. Su asesinato se produjo durante una confrontación con invasores de tierras que habían llegado a la región la víspera y que habían estado acosando e intimidando a familias indígenas. Según informaciones publicadas en los medios, un grupo armado con palos, machetes, piedras y, al menos una pistola, rodeó a Rivera, quien recibió varios disparos y fue asesinado mientras intentaba defenderse. En 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le otorgó medidas cautelares y pidió a Costa Rica que protegiera a Rivera y a otros líderes debido a las constantes amenazas contra los pueblos Brörán y Bribri. Rivera ya había sido víctima de una brutal agresión en al menos una ocasión, cuando intentó denunciar un caso de tala ilegal en 2013.

En un suceso similar, invasores de tierras dispararon en la pierna al líder indígena, Minor Ortiz Delgado, el 9 de febrero de 2020 en Río Azul, Salitre. Según la OSC Forest Peoples Programme, su atacante fue puesto libertad en menos de 24 horas y vive a pocos metros de su victima. "La Comisión Interamericana de Derechos Humanos acordó la concesión de medidas cautelares en 2015 y solicitó al gobierno costarricense que protegiera las vidas y la integridad física de los Bribri y de los Brörán. Sin embargo, el gobierno no ha implementado medidas suficientes para ello", puede leerse en el comunicado de prensa de la organización .

Las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación señalaron que estos actos de violencia contra líderes indígenas en Costa Rica se producen casi un año después del asesinato del líder indígena Bribri, Sergio Rojas, en marzo de 2018, tal y como informamos en el CIVICUS Monitor. El Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) criticó al gobierno por no proporcionar la protección necesaria a pesar de las continuas amenazas contra estas comunidades. El 28 de febrero de 2020 un grupo de manifestantes se reunió frente a la Casa Presidencial para exigir justicia para Jehry y Sergio.