COLOMBIA PRESS RELEASE

Colombia added to human rights watchlist as security forces continue to use excessive force against protesters

23 June 2021

  • Dozens of protesters killed by security forces using excessive force to suppress demonstrations;
  • Systematic killing of human rights defenders remains unaddressed;
  • The state of civic freedoms in Colombia is rated as ‘Repressed’ by the CIVICUS Monitor.

Colombia has been added to a watchlist of countries which have seen a rapid decline in fundamental civic freedoms in recent months. Since nationwide protests erupted in April 2021, security forces have consistently used excessive force to repress demonstrations. Authorities in Ivan Duque’s government have vilified protesters and failed to engage their legitimate demands, fuelling further unrest. Human rights defenders and social leaders in Colombia also face a spiral of violence as the country struggles to implement post-conflict programmes.

The new watchlist is released by the CIVICUS Monitor, an online platform that tracks the development of civic freedoms, such as freedoms of expression, association and peaceful assembly.

In the nearly two months since a controversial tax reform brought thousands to the streets in Colombia, militarised police forces have consistently used firearms against demonstrators and made indiscriminate use of teargas, water cannons and other less-lethal weapons. While the tax rises were withdrawn in early May, the mass mobilisation grew to encompass various grievances such as poverty, inequality, the mismanagement of the pandemic and violence. Young protesters have continued to demonstrate although some organisations in the National Strike Committee announced the temporary suspension of street marches last week.

The use of violence against protesters occurs in a context of heavy stigmatisation. Members of national and local government have made statements comparing protesters to “vandals” and “terrorists”, failing to recognise their legitimate demands. This narrative has been used to justify systematic use of force against demonstrators, resulting in shocking violence. According to the human rights monitoring organisation, Temblores, there have been 45 verified killings of protesters and bystanders, presumably committed by law enforcement. The organisation is in the process of verifying another 29 deaths in and it has also recorded over a thousand cases of physical violence and arbitrary arrests as well as dozens of cases of sexual violence. In some instances, security forces have used high-speed projectile launchers to shoot dozens of cartridges at once directly at protesters.

"What Colombia has been experiencing during the National Strike only demonstrates the strength that has taken the right of peaceful assembly in recent years and the disconnection of the political leaders, state institutions, military forces and police with the respect and guarantee of human rights," said Ángela Rodríguez from Redlad, the Latin America and Caribbean Network for Democracy.

This is taking place in a context of increasing violence in Colombia as government divestment from post-conflict programmes continues to undermine the implementation of the 2016 peace accord. In 2020, there was a resurgence in mass killings as criminal groups escalated territorial disputes. Social leaders, land and environmental rights defenders and members of ethnic groups have often become targets of reprisals for their work with communities. As reported by local human rights group Indepaz, at least 68 social leaders and rights defenders were killed in 2021 alone. In the past two years, Colombia has topped the lists of most dangerous places for human rights defenders outside of war zones.

“Colombia has failed to uphold their duty to protect human rights defenders and people’s rights to peaceful assembly, association and expression,” said Débora Leão, Civic Space Researcher for the Americas at CIVICUS. “Urgent action is needed to address the violence against communities and rights defenders. This can only be done with full participation of civil society in the development and implementation of protection mechanisms and post-conflict programmes.”

In the coming weeks and months, the CIVICUS Monitor will closely track developments in Colombia and raise our concerns to the United Nations Human Rights Council, which will hold its 47th Session from 21 June to 13 July 2021 Geneva, Switzerland. 

Colombia is currently rated REPRESSED by the CIVICUS Monitor. There are a total of 45 countries in the world with this rating (see all). This rating is typically given to countries where civic space is heavily contested by power holders, who impose a combination of legal and practical constraints on the full enjoyment of fundamental rights (see full description of ratings).

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For more details, or to arrange an interview, please contact: media@civicus.org .


ESPAÑOL

Colombia pasa a integrar la lista de vigilancia de los derechos humanos mientras que las fuerzas de seguridad siguen empleando una fuerza excesiva contra los manifestantes

23 Junio 2021

  • El uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad para reprimir las manifestaciones ha provocado decenas de muertes entre los manifestantes.
  • El asesinato sistemático de personas defensoras de los derechos humanos sigue sin resolverse.
  • CIVICUS Monitor acaba de calificar el estado de las libertades cívicas en Colombia como «represivo».

Colombia ha sido incluida en la lista de vigilancia de países que han experimentado un rápido deterioro de las libertades cívicas fundamentales en los últimos meses. Desde que estallaron las manifestaciones en todo el país en abril de 2021, las fuerzas de seguridad han empleado constantemente una fuerza excesiva para reprimir estas manifestaciones. Las autoridades del Gobierno de Iván Duque han denigrado a los manifestantes y han ignorado sus reivindicaciones legítimas, lo que ha provocado nuevos disturbios. Las personas defensoras de los derechos humanos y los líderes sociales colombianos también se enfrentan a una espiral de violencia mientras el país lucha por poner en marcha programas de posconflicto.

Esta nueva lista de vigilancia ha sido elaborada por CIVICUS Monitor, una plataforma digital que rastrea los sucesos en el ámbito de las libertades cívicas, como la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica.

A casi dos meses de la polémica reforma fiscal que sacara a miles de personas a las calles, en Colombia las fuerzas policiales militarizadas han utilizado de forma consistente armas de fuego contra los manifestantes y han hecho un uso indiscriminado de gases lacrimógenos, cañones de agua y otras armas menos letales. Aunque las subidas de impuestos fueron retiradas a principios de mayo, las masivas movilizaciones han seguido creciendo incluyendo otras reivindicaciones, como la pobreza, la desigualdad, la mala gestión de la pandemia y la violencia. Aunque algunas organizaciones del Comité Nacional de Huelga anunciaron la semana pasada la suspensión temporal de las marchas callejeras, los jóvenes han seguido manifestándose.

El uso de la violencia contra los manifestantes se produce en un contexto marcado por una fuerte estigmatización. Miembros del Gobierno nacional y local han hecho declaraciones en las que han calificado a los manifestantes de vándalos y terroristas, a la vez que seguían sin reconocer sus reivindicaciones legítimas. Este discurso ha servido para justificar el uso sistemático de la fuerza contra los manifestantes y ha dado lugar a una violencia sobrecogedora. Según Temblores, una organización que hace un seguimiento de los derechos humanos, se han verificado 45 homicidios de manifestantes y transeúntes, los cuales habrían sido perpetrados por las fuerzas del orden. La organización está verificando otras 29 muertes y también ha registrado más de mil casos de violencia física y de detenciones arbitrarias, así como decenas de casos de violencia sexual. En ciertas ocasiones, las fuerzas de seguridad han utilizado lanzadores de proyectiles de alta velocidad para disparar decenas de cartuchos de forma simultánea directamente a los manifestantes.

«Lo que ha vivido Colombia durante el Paro Nacional sólo demuestra la fuerza que ha tomado el derecho de reunión pacífica en los últimos años y la desconexión de los dirigentes políticos, las instituciones del Estado, las fuerzas militares y la policía con el respeto y la garantía de los derechos humanos», dijo Ángela Rodríguez de Redlad, la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia.

Estos sucesos se producen en un contexto caracterizado por el aumento de la violencia en Colombia, ya que la desinversión del Gobierno en los programas posconflicto sigue socavando la aplicación del Acuerdo de Paz de 2016. En 2020 se produjo un resurgimiento de los asesinatos en masa a medida que los grupos criminales intensificaron sus disputas territoriales. Los líderes sociales, los defensores de los derechos a tierra y del medioambiente, al igual que los miembros de grupos étnicos se han convertido a menudo en objeto de represalias por su trabajo con las comunidades. Según el grupo colombiano de derechos humanos Indepaz, solo en lo que va de 2021 han sido asesinados al menos 68 líderes sociales y defensores de derechos. En los dos últimos años, Colombia ha encabezado las listas de los países más peligrosos para los defensores de los derechos humanos, exceptuando las zonas de guerra.

«Colombia ha incumplido con su deber de proteger a los defensores de los derechos humanos y el derecho de la población a la libertad de reunión pacífica, asociación y expresión», afirmó Débora Leão, investigadora en el ámbito del espacio cívico para las Américas de CIVICUS. «Es necesario actuar urgentemente para hacer frente a la violencia contra las comunidades y los defensores de derechos. Esto solo puede hacerse con la plena participación de la sociedad civil en el desarrollo y en la aplicación de los mecanismos de protección y de los programas posconflicto».

En las próximas semanas y meses CIVICUS Monitor seguirá de cerca la evolución de la situación en Colombia y planteará sus inquietudes durante la 47.ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que se celebrará del 21 de junio al 13 de julio en Ginebra, Suiza.

CIVICUS Monitor acaba de clasificar el espacio cívico de Colombia como «represivo». Un total de  45 países han obtenido esta calificación, la cual se otorga normalmente a los países cuyo espacio cívico es impugnado por quienes tienen el poder, los cuales imponen una combinación de restricciones legales y prácticas al pleno disfrute de los derechos fundamentales. Aquí encontrará la descripción completa de las calificaciones.


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Para mayor información o para concertar una entrevista, por favor contactar: Debora.Leao@civicus.org y media@civicus.org